martes, 22 de noviembre de 2011

Díme qué camisa llevas y te diré quién eres

Dice el refrán "Díme con quien andas y te diré quien eres". Ppues bien, tras varios años relacionándome con el sexo masculino creo que puedo tunear ese dicho y adaptarlo a mis propios intereses "Dime qué camisa llevas y te diré quién eres".

Evidentemente siempre te puedes llevar sorpresas, pero tras varios años de observación, creo que los resultados de mi experimento son los siguientes:

En primer lugar, colocaremos a los llamados "pijos". Estos se pasan de todo, son fácilmente reconocibles porque colocan camisa sobre camiseta y sobreponen normalmente un polo. Cuellos para arriba siempre e importante que la ropa quede un poco ceñida, nada de ancha, algunos incluso parece que han rescatado la ropa de su hermano pequeño. Están por encima de todo, siempre a la moda y ultimamente invaden sus camisas con un caballo gigante. Algo así como en esta imagen.



En segundo lugar y otorgándoles la estrella de mis favoritos, los "clásicos". Me encantan estos chicos, no suelen apostar por la moda pero tampoco se quedan anticuados. Suelen vestir camisas de un solo color, a rayas o cuadritos pequeños como mucho. Sus colores favoritos son el azul y el blanco, arriesgan a veces con algún toque marrón y algunos con el rosa palo. Cuellos bajados y camisa por fuera en situaciones informales y por dentro para más seriedad.
En tercer lugar están los "modernetes". Suelen hacer un poco mezcla de todo, dependiendo del día, pero en su armario suelen tener una camisa negra que utilizan tanto para poner con el traje como para llevar con vaqueros en algún acto formal. No a todos les queda bien, una camisa negra es dificil de llevar en un hombre. A mí personalmente no me gusta, pero he de reconocer que hay a algunos a los que no les queda mal. Estos también suelen ponerse camisas de cuadros, por lo general grandes, y de colores.


Y por último, y sin imagen, tenemos camisas tipo Rottweiller, con estampados imposibles y ceñidas. La cosa ya va entrando en gustos y eso es personal, pero como siempre yo apuesto por la normalidad.

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