jueves, 13 de octubre de 2011

Goodbye woman of black

Quiero que sepáis, antes de seguir leyendo, que no me gusta el color negro. A parte de que es un color oscuro y apagado, a mi me recuerda a momentos tristes, a días grises en los que no quieres ni verte la cara y en los que te sientes tan fea que no te importa mostrarte un poco más poniéndote algo negro. Y dicho esto, prosigo :-)

El otoño parece que llega y con el viene el temido cambio de armario. Yo no soy de las que se ponen un día fijo para hacerlo, lo voy haciendo poco a poco, me da demasiada pena guardar mis vestidos de verano, mis camisetas de colores vivos y sobre todo, mis queridas sandalias. Asi que poco a poco para que el trauma no sea demasiado fuerte.

Esta mañana, cuando me he levantado he visto el cielo un poco gris y mi primer pensamiento ha sido "No! ya está aquí la tristeza" y mientras enchufaba la Nespresso para tomarme mi café y despertarme un poco, he hecho repaso mental de lo que iba a ponerme. Descartados vestidos y faldas, la semana pasada me cargué todas las medias que tenía, de nuevo tengo que ir a por un cargamento. Eliminadas de mi mente esas prendas tan básicas para mi, sólo veia pantalones negros por todos sitios, vaqueros, de pinzas, de cintura alta, baja, pesqueros...pero sólo negro. Y lo peor de todo ¿con qué me los pongo?. En los últimos años mis conjuntos se han centrado en vestidos y faldas, por los que tampoco tengo mucho para ponerme con pantalones, asi que al final, he optado por traje de pantalón y chaqueta con cuerpo gris. Triste, lo se, no me gusta ir tan oscura.

Y con ese sentimiento de disconformidad he salido a la calle, y he observado a todo el mundo que pasaba a mi alrededor ¿por qué cuando se va el sol la gente saca la ropa negra? ¿vamos todos de luto? ¿pensamos que el negro queda bien a nuestras pieles pálidas? Nada más lejos de la realidad, creo que la gente coge ese color porque lo ve facilmente adaptable a las maratonianas jornadas de trabajo, y es que el negro, en cuestiones laborales, muchas veces es un acierto.

Me he puesto a pensar que no podía ser verdad, que yo me niego a ir de negro de los pies a la cabeza así que he encendido el automático y he comenzado a pensar en qué prendas voy a coger este año para meter en la basura el total black.

Se que mostrando esta falda negra con toque blanco empieza a tirar por los pies mis pensamientos de "negro, no gracias", pero me gusta, me parece bonita y con un jersey blanco puede quedar genial. Esta blusa color naranja nos da fuerza a la cara, y sienta bien tanto a rubias como a morenas, con un tono más o menos moreno.



Para look más casuals podemos optar por este jersey ancho, de punto, en color blanco. Un color poco apropiado para la palidez del invierno, pero que conjugado con un pañuelo de color vivo puede quedar genial.Y esta falda rosa, ¡oh! ¡me encanta este color! De pequeña lo detestaba, me parecía un color cursi, de niña insoportable y repelente pero ahora es de mis preferidos ¿me habré vuelto como aquellas niñas a las que odiaba? jejeje, espero que no.



Quiero agradecer a H&M la oportunidad que me ha dado de comprobar que el otoño y el invierno, no tienen porqué ser en negro.

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